Para curar una enfermedad, es preciso conocer su etiología. La violencia, contraria a la razón, actuación descomunal, generalizada con fines proselitistas y plíticos, requiere, para ser extirpada, la búsqueda y conocimiento de sus causas.
En su Baviera natal, S. S. Benedicto XVI, hablando en la Universidad de Ratisbona, de la que fue catedrático, condenó la "irracionalidad" de "la difusión de la fe mediante la violencia", como ocurre en la 'yijad' (guerra santa) del Islam.
Este co [...]
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